De las albas a las loas
En
una comunidad rural del suroriente del país, una aldea con pocos habitantes
pero con mucho talento, riqueza cultural y natural, muy arraigados a sus tradiciones
religiosas y costumbres que la caracterizan, se mantienen tradiciones particulares.
El
día de mayor esplendor es el 8 de Diciembre, fiesta patronal del lugar en
conmemoración de la Inmaculada Concepción de María, obligatorio bañarse, día de
espiritualidad, estrenos, y de bebidas fermentadas y algunas veces se da una
que otra riña por celos o malos entendidos.
Inicia
con las albas y culmina con las loas, lo cual es del agrado de la mayoría de
habitantes que se regocijan con las
tradiciones de su comunidad.
Las
actividades de su conmemoración comunitaria se desarrollan por medio de
actividades culturales, religiosas, sociales y deportivas. En el aspecto
cultural, resaltan las llamadas "loas", "comedias" o
"entremés". Son realmente pequeñas obras de teatro, que exaltan a la
Virgen de Concepción, siguiendo un libreto que tiene muchos años de antigüedad,
y que fue traído a la Aldea El Cuje, por los primeros habitantes que llegaron a
finales del siglo XIX.
Personajes
del lugar han revolucionado el arte de hacer loas, comediantes natos que escriben
los libretos inspirados por la tradición oral e historias reales o ficticias
producto de la imaginación o experiencia de los habitantes del lugar, base para
la creación de los personajes de las
respectivas obras teatrales.
Los
preparativos para que las loas se conviertan en una celebración especial,
inician por lo menos con 4 meses de anticipación.
El misticismo
religioso y pagano, provocó la consolidación de personajes infaltables, el
ángel, el diablo, pareja de enamorados, los borrachos y los chismes, suficientes
para que discurra el drama principal de
la obra.
Para
exponer éste arte, Se prepara el escenario en el corredor de una casa, el atrio
de la iglesia u otro lugar donde se puede hacer la representación escénica de
la obra, ya que la loa en esencia es una
obra de teatro, donde el empirismo prevalece en medio de la responsabilidad
profesional de sus actores.
Hay personajes
históricos del lugar que han dirigido al grupo de muchachos y muchachas, que hacen
las presentaciones.
La obras más
representadas son "La Hija de la viuda", "Nico, Vico y
Tico", "El juez tonto", "El pretendiente de Rosa",
"El Guaro en bulto", "Lucho Calavera", "Las andanzas
de Tío Bucho”, todas de la inspiración del escritor y dramaturgo
"Kokin".
Con
el tiempo muchos aldeanos con vocación de artista, se incorporan para hacer la
velada cultural dando origen a la conformación de la Casa de la Cultura, creada
para fortalecer este talento, y para
darle una identidad al grupo que adoptó el nombre de “Constelación
Cujeña", para dar a conocer las
“Loas” en todo el municipio.
Como
toda iniciativa que no tiene ningún apoyo institucional, languidece hasta
llegar a su disolución, ésto pasó con este grupo, pero se mantiene perenne
dentro del vocabulario teatral de la aldea, el nombre de loas. .
La
loa es una palabra que deriva del latín, “laus, laudis”, que puede traducirse
como “alabanza”. Y esa, a su vez, emana del verbo latino “laudere”, que es
sinónimo de “alabar”, en consecuencia se puede decir que también es el discurso dramático en el que se alaba,
defiende o justifica a alguien o algo, generalmente de forma encendida o
vehemente.
La vida es una “loa”,
es una representación teatral donde se confunde lo verdadero con lo falso, la
realidad con la fantasía y el amor con el engaño.
Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez