martes, 3 de marzo de 2020


A MI PUEBLO

Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez

 

Pueblo triste, pueblo desordenado, pueblo sucio, sucio pueblo.

Entrada sin saber si es, salida sin saber si saca, indecisión certera.

Mercado sin mercaderes, mercaderes en la calle ensuciando, desordenando, con tristeza.

En la ladera de un cerro volcán, construyeron casas, ranchos, pueblos, sin forma, sin idea, sin ideales, triste, sucio, desordenado, desilusionado, pobre pueblo, pueblo pobre.

Desorganizados, saqueado, individualizado, hecho, deshecho, triste, desordenado, pueblo inculto, inculto pueblo, sin identidad, sin horizonte, sin norte y sin sur.

Sociedad discriminadora, aldeanos discriminados, división marcada, ganancia de los mañosos.

Gente buena, ciudadanos malos, gente solidaria, ciudadanos egoístas, riquezas saqueadas, ciudadanos indiferentes, dignidad mancillada, sociedad dividida, pobre pueblo, pueblo pobre, pueblo nuevo.

Por si se puede comprender la acción humana
Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez
Casi siempre son señalados de conductas infantiles o niñerías, no creo que esto se puede controlar, suceden una y otra vez, parecen mutaciones emotivas que provocan la exposición de sentimientos vinculados a los recuerdos de la niñez –si es que los hay-, a veces son manifestaciones del inconsciente.
Ser adulto a veces se convierte en ser asustado, las construcciones mentales están cargadas de elucubraciones mentales e imaginarios que provocan angustias y resignación de la llegada de lo inesperado.
En el recorrido de la vida y en el cumplimiento de los dias del almanaque, se encuentra uno con la calificación del madurar que parece una unidad de medida externa sobre la esencia del ser, si empeora las cosas y ofende, el calificativo es de inmaduro, mayormente si hay empeño en salvar al mundo o esperar del mundo la salvación. Quizá madurar es no meterse en lo que no le importa, y que se hace mucho con no estorbar.
Eso de trabajo en equipo se convierte en una farsa, cuando hay mucha gente para hacer la misma cosa, porque hay mucha haciéndose la loca pero cuando se refiere a resultados, son los mejores para llenarse la boca.
Perder el tiempo es de por sí una actividad muy humana, pero la mejor manera es luchar por ser querido, valorado y reconocido, siempre será traicionado por lo ambicionado.
Hablar sobre mí ha sido muy difícil, casi no sé nada de mí, parece que me mueve el inconsciente, por eso no comprendo como los demás hablan de mi si ni yo mismo me conozco.
Parece que para conocerse así mismo hay que fijarnos en lo ilógico, lo lógico no da pistas de lo oculto en el ser.
La vida está más llena de dudas, en la existencia, en el amor, en el odio, en todo lo que hacemos hay abundancia de dudas, entonces como se explica lo que se desconoce.
El ser humano por ser un ser inacabado, lleno de ignorancia, muy  altanero para presumir lo que sabe, aunque sea ínfimo y a medias.
La grandeza intangible está relacionada entre lo que se hace y lo que se dice, la esencia del ser humano es lo que hace, no lo que dice, la dialéctica es superior a la retórica.
No entiendo mucho sobre eso que le llaman neurosis humana, a veces tengo cambios emocionales repentinos, pero no voy al psicólogo porque no creo en ellos y puedo terminar neurótico.
Mi niñez fue tan complicada que no comprendía eso que le llaman felicidad, por lo que quise ser mago, para poder crear felicidad de la nada o de los estropajos de la vida en cuesta, lamentablemente nunca entendí el truco.
No entiendo eso que le llaman destino, sin embargo pienso que es la excusa perfecta para el fracaso y la infelicidad.
Parece que me estoy volviendo loco, todo mundo lo sabe, menos yo, por eso creo que me estoy volviendo loco.
Cuando el ego supera la ignorancia, la incapacidad deposita odios y descalificaciones hacia los semejantes, convirtiéndose en un tejido carroño, no entiende porque se le alejan, ya que el mismo no siente su olor.
No confío en mi cerebro para entender mi existencia ya que recorro la vida entre extremos, mal y bien, morir y vivir, odiar y amar, comprender y descalificar, mis ideas según su origen no tienen una base científica producto de un razonamiento no confiable.
El desperdicio humano deviene de poner a alguien con talento a hacer cualquier cosa que cualquiera hace.
Aprender muchas cosas y tomar conciencia de ello, a veces nos para el pelo, si supiéramos lo que ignoramos, quizá no habría pelo para expresarlo.
No tengo que ser igual a todos, aunque les molesta, eso me aleja de la codependencia afectiva que uno puede tratar de concretarlo en amor, hay que tener clara la razón de la vida para no terminar con un bulto a la par.
Muchos dolores producen tanto placer, que a veces se busca a alguien con quien disfrutarlo y disfrazarlo de amor.
Teóricamente no tengo miedo a morir, pero si a la forma de morir, ese miedo me obliga a tratar de vivir. Además qué soy en la vida, algunos dicen nadie, quienes me quieren dicen que mucho, yo digo que soy bastante de lo poco que hay por defender. Total si no se está con quien quiere y ama, se corre el riesgo de no estar vivo.
El aburrimiento es producto de la rutina y de no aprende a vivir en el mismo entorno, por la tendencia a calificar con extremos, bueno o malo, olvidando que entre rangos hay matices que hacen interesante el vivir.
Los años pasan, en algunos se vivió, en otros se existió, la verdad más cierta es que se envejece, la vejez hace perder el miedo, porque se observa mucho hacia adentro y poco hacia afuera.
La renovación es conversión, es la creencia fiel en lo bueno, es moverse aun estando quieto.
Todo ser humano que sólo es ser humano, es un ser vivo que existe pero que no vive, debería estar en el zoológico.
No sé por qué a los humanos nos gustan las mentiras, se nos es tan fácil mentir que muchas de ellas las convertimos inconscientemente en verdad, quizá sea por apariencia o por complacencia, pero mentir es de las acciones más humanas del humano.

Amloraluj/Ehageyak
Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez
Amloraluj es un hombre que le tocó transitar en la vida en medio de la adversidad y el placer, entre pobrezas y riquezas, entre estudio y vagancia, entre borracheras e iglesia, entre el mundo de honestidad y deshonestidad, en fin, una persona resiliente ante lo infame de la vida, se desarrolló, creció y logró forjarse una personalidad intrigante, entre servicio y desatención social, en fin su presencia está ahí, en una área de trabajo donde no se logra identificar la lealtad de la traición, donde cuesta entender la acción humana, donde  la belleza aparente es más importante que la naturaleza humana, en fin, el tiempo ha transcurrido y Amloraluj se ha creado un espacio y ha impuesto su personalidad, criticado por muchos, admirado por otros, en fin, a pesar de que se habla mucho de él, siempre lo ha tomado como parte de la evolución humana, no se somete al juicio ajeno, para no perturbar sus metas e ilusiones, simplemente transita en este mundo, demostrando que no puede ser el mejor pero si alguien muy comprometido con lo que hace y pregona, es práctico y selectivo, es cariñoso con quien lo acepta y trata de no hacerle daño a nadie, se aleja de la destrucción sistemática entre semejantes.
Lo triste y a la vez interesante de la vida de Amloraluj, es su relación con el sexo opuesto, es particular y suigeneris, odiado y descalificado por unas y atractivo y salvaje para otras, en fin una personalidad que no pasa desapercibida en ningún espacio donde haya mujeres.
En ese recorrido de vida conoció a una de las mujeres más hermosas que se le han cruzado en su corta vida, ella es  Ehageyak bella y más alta de lo común, con el pasar de los años y en el proceso de construcción de la amistad entre ambos, se fue convirtiendo en una amiga y confidente, en alguien en quien confiar y con quien se puede platicar de todos los temas, con términos académicos, con palabras vulgares, eso les llevó a una identificación entre ambos y a que surgiera una amistad más allá de lo común, la fuerza de la atracción mutua les hizo extrañarse el uno a la otra, sin haberse dado cuenta que pudiera estar surgiendo más que una simple amistad.
Comentaban de todo,  de penas, alegrías, fracasos, éxitos y sueños, la simpleza con que veían la vida les hizo identificarse, ella muy receptiva, cariñosa, comprensiva, a lo que él correspondía,  compartían su sabiduría de vida y algunas intimidades que solo la confianza provoca compartir.
Ella siempre lo molestaba con que tenía muchas enamoradas, él no lo creía, sin embargo ella insistía que sus enamoradas le llegaban a confesar el amor que sentían por Amloraluj, y él siempre le recriminaba, que si fueran tan bellas como ella, no dudaría ni un minuto en ceder a ciertas proposiciones, entre risas picaras y bromas serias, muchas verdades se intercambiaban, aunque parece que había miedo de enfrentarse a ciertas verdades invisibles emocionales que la convivencia iba fortaleciendo conforme pasaba el tiempo, una acción no planificada.
La costumbre de verse e intercambiar fue provocando cierta dependencia emocional, sin embargo reconocer esa atracción es contraproducente por el estatus legal de dependencia emocional de ella, pero muchas veces lo que no se dice es más evidente que lo que se quiere ocultar y negar.
Cada vez que podía, ella le decía que no fuera malo con sus enamoradas, que por culpa de hombres como él, había mujeres frustradas, porque no les hacía caso, que algunas se morían por estar con él, que ella sabía al menos de tres o cuatro mujeres que con ella se confesaban para que le dijera lo enamoradas que ellas estaban de él, sin embargo Amloraluj le insistía que si fueran como Ehageyak no lo dudaría ni un minuto para compartir a otro nivel y brindarle todo lo que pudiera.
Y siempre le insistía en lo mismo, que se sacrificara por sus compañeros porque había una que parecía que nunca había recibido una profunda caricia varonil, parecía mojigata pero que con Amloraluj se le alborotaban las pocas hormonas que le quedaban por la edad y por el tiempo que aparentaba de no haber estado con un varón, por eso se mantenía enojada y poco amigable, pero que con apretón y caricias pecaminosas, le podría cambiar la vida.
Pasaba el tiempo, se repetía la conversación y cada vez había más enamoradas, pero él siempre le contestaba que tenía control de calidad y que a su edad era más selectivo para ese tipo de ejercicios espíritu-materiales, y que la que realmente le atraía era ella, aunque fuera prohibida, y que él no tenía la culpa de haberse enamorado de ella, que era algo casi incontrolable, que le disculpara pero que era lo que sentía por ella y necesitaba hacérselo saber.
Reían por la ironía de la cosas de la vida, por lo contradictorio de las percepciones emocionales, como era posible que él le gustaba a tres o cuatro del mismo círculo, pero que estaba enamorado de una sola, de Ehageyak, la única que le hacía vibrar, descontrolarse y sentir más de lo normal, por eso es que no se sabe explicar eso que le denominan amor, no se le da a quienes lo piden y no lo recibe a quien se le quiere dar.
Aunque no lo parezca ese amor se construyó sin que naciera con esa intensión, es una verdad aunque se quiera negar, lo que se ve y se siente no necesita explicarse, se percibe aunque no sea lo correcto, lo correcto parece que no es humano.

CINCUENTA AÑOS
Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez
Escrito un veintidós de febrero del año dos mil diecinueve a cincuenta años de tu muerte: PAPÁ
 
Cincuenta años, sin saber de vos.
               Cincuenta años de vivir tratando de encontrar el rumbo.
                                Tiempo de bregar por el mundo sin un guía paternal.
                                                   Deambulando en la búsqueda de un guía sustituto.
                                  Años de tratar de entender la vida, de comprender su diseño.
Tiempo de reproches e incertidumbre.
Vida con más dudas que respuestas.
Con momentos de envidia y recelo.
Hace cincuenta años partiste hacia el más allá, ojalá sea cierto que haya vida después de la vida para que algún día pueda volver a verte y tener la oportunidad de conocerte.
Dejaste mucho dolor y caos.
Partiste dejando inconclusa tu misión,
Cincuenta años en los que hemos sido saqueados, vilipendiados y humillados, por tu misma sangre.
Cincuenta años pasaron rápido entre el dolor y el falso placer.
Cincuenta años de justificar tu partida y nuestra existencia.
Cincuenta años de tratar de encontrar explicación terrenal a tu muerte.
Hoy te digo, hasta pronto padre, espero verte en la otra vida.
 

CEREBRO EN CONTRADICCION
Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez
 
Pienso no pienso
Razono no razono
Recuerdo no recuerdo
Siento confusión, cerebro no responde.
Enfermedad mental, no, es torpeza, que tristeza.
No pensar, no razonar, no recordar, si sentir.
Estudiado no superado, que tristeza, que contradicción.
 
BUROCRATA
 
Dueño de nada, despilfarro de todo,
No tiene nada que hacer
Hace menos daño al país, si cobra y…..
se le manda a su casa
Que estar donde dice que trabaja, sin hacer nada
Burócrata, qué daño le haces a mi Guatemala.
 
RICA
 
Rica, rica, blanca, blanca
Sabrosa, sabrosa, blanca, blanca
Coqueta, rica y sabrosa, blanca, blanca
Reyna, blanca, blanca, blanca.
Reyna, coqueta, rica y sabrosa.
Vacía.
 
QUE NO TE IMPORTE
 
Enamorado, de la vida, del entorno.
Del sexo opuesto, traicionero, hipócrita.
Enamorado, pero nunca de ti mismo
Por eso sufres, enamorado del imposible.
Tonto iluso
Tonto iluso, que no te importe.
 
 
 

AH, LA VIDA

Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez

El 15 de diciembre de año 2002, me preparaba por la mañana para ir a ganar unos centavos, de hecho previo a la Navidad donde se dan algunos gastos extra, daba para estar ilusionado, muy agradecido con  Dios que me había bendecido con darle clases extra de matemática a un grupo de estudiantes de un colegio que tiene su nombre ganado en esta sociedad.

Para realizar la tarea, una compañera de universidad me prestó las instalaciones de su colegio ubicadas en  la once avenida y cuarta calle en la zona dos en la ciudad capital de Guatemala, una zona aparentemente tranquila, no es catalogada zona roja como en la que vivo desde hace muchos años.

En fin, a las diez de la mañana llegaron los 10 estudiantes que deseaban ser reforzados en esta área, jóvenes adolescentes, sus padres los dejaron adentro de las instalaciones con la promesa de regresar a las 11:30 horas, para llevárselos.

Por ese tiempo, hora y media, se convino que pagaría Q. 75.00 cada uno, por lo que sería un total de Q.750.00 a ganar, estaba muy feliz de hacer lo que me gusta y además bien pagado, eso es lo que pensaba.

En fin, se inició la clase en un salón del primer nivel, la compañera dueña aprovechó para tener abierto y a lo mejor captaba algunos estudiantes para su colegio, observé que algunas personas que ingresaban y salian, se sentaban después de la reja para ser atendidos.

Me llamó la atención un hombre que esperó sentado con un costal sobre sus piernas, lo identifiqué como un albañil por su vestimenta, luego llegaron otros dos, un poco sucios que se sentaron a la par del primero, pensé que eran mecánicos; pero en fin,  como profesor estaba acostumbrado a tratar con diferentes personas de todos los estratos sociales, continué dando clases, factorización, polinomios, y todos esos algoritmos que le dan emoción a esta asignatura, resolviendo problemas y al ver las caras de satisfacción de los estudiantes, por encontrarle sentido a estas vainas matemáticas, el tiempo pasó volando, cuando sentí, los jóvenes ya estaban inquietos y algunos padres de familia llegando por ellos.

Al finalizar, solamente tres pagaron en efectivo y el resto en cheques, les di las gracias y se retiraron, eran aproximadamente las doce horas.

Fui a la dirección, platiqué con la dueña del colegio un momento, a punto de despedirme cuando me dijo que si deseaba nos íbamos a almorzar y que la esperara en el segundo nivel; ahí se encontraba el profesor de educación física y me dijo, -mira vos, te acompaño y nos echamos un cigarrito-, a lo que accedí.

Platicando en forma amena en el segundo nivel, disfrutando del cigarrito,  cuando oímos ruidos extraños en el primer nivel, pero no le pusimos mayor importancia, sin saber la sorpresa que nos esperaba.

Se escucharon  gritos y palabras fuera de tono, el hombre que vi abajo con el costal, llevaba a la dueña del colegio agarrada violentamente del pelo y con una pistola en la sien, y con palabras propias de la intimidación indicó:

-quietos, o mato esta pisada-, nosotros nos amedrentamos miradas perdidas y confundidos, no dijimos absolutamente nada.

La dueña del colegio indicó: -por favor hagan caso, abajo hay otros dos hombres armados y tienen encañonadas a unas personas, por favor hagan caso-.

-Adentro hijos de puta, entren en ese saloncito, y no intente nada porque me quiebro a esta vieja-, gritó el ratero.

Ingresamos a un  saloncito, y ahí prosiguió la humillación.

-Desnúdense hijos de puta, solo quédense en calzoncillo y no me miren cerotes-

Obedientes por humillación comenzamos a quitarnos la ropa, pero en una acción refleja, voltee a ver al ladrón, y me pegó en la cara con la cacha de la pistola, me maltrató y me volvió a pegar.

Sangrando por la nariz, y solamente en calzoncillo, el ladrón nos trasladó al primer nivel para reunirnos con las otras personas (hombres en calzoncillo y mujeres en calzón y brasier) que estábamos siendo asaltados, nos encerró en un salón de clases, boca abajo, con instrucciones precisas de no movernos para nada.

Mientras estábamos en esas condiciones, uno de los asaltantes permaneció vigilante, con un cuchillo de carnicero en la mano, advirtiéndonos que cualquier movimiento y nos mataban, mientras tanto los otros ladrones (que solamente vi a dos), y no sé cuántos serian, se dedicaron a revisar la ropa que nos habían quitado y algunas áreas del colegio, para llevarse lo que pudieron.

Para eso, el colegio  estaba con las puertas cerradas, todo el tiempo se escuchó el ruido de una moto en la parte de afuera.

El tiempo se sintió eterno, yo boca abajo sobre el piso, sangrando, hice un movimiento para tratar de limpiarme los coágulos que estaban en mi nariz, inmediatamente el que nos cuidaba brincó sobre mí y con el cuchillo me hizo una herida en la parte baja de la espalda, no profunda pero si sangró, y gritó:

-si intentas algo, te morís colocho hijo de puta, y si alguien más se mueve, los matamos a todos-

Una señora que estaba a la par mía, susurro: -por favor joven, quédese quieto así se van rápido y no nos hacen nada-.

Después de dos horas de estar en esas condiciones, el que nos cuidaba gritó nuevamente:

-ya nos vamos, pero se quedan así por cinco minutos más, o regresamos y los matamos, afuera hay una moto (afuera la moto aceleró para que se escuchara más) que se quedará ahí, mientras nosotros nos desaparecemos, así que cuidadito pisados, jajajajajajaja-.

En ese momento se escucharon susurros de descanso, todo había pasado, cada quien fue a buscar su ropa, pero todos estábamos mudos, nadie decía nada, solamente nos mirábamos con ojos de desconsuelo, sin vida, rostros desencajados, la verdad, es una humillación de tal magnitud que nadie se atreve a expresar ningún sentimiento, la impotencia de estar a merced de unos desgraciados.

Algunas personas se retiraron rápidamente, apenas balbuceando algunas palabras de despedida.

El profesor de física, la dueña del colegio y yo, nos quedamos solos y después de algunos segundos de silencio, empezamos a comentar lo sucedido, lo primero que hicimos fue darle gracias a Dios que todo había pasado y que estábamos con vida, con la clásica expresión del oprimido, -lo material se puede hacer-.

La dueña, indico que se habían llevado dos chequeras, cuarenta quetzales que había en la gaveta de su escritorio y todos reímos a carcajadas, pero no de placer sino de impotencia,  reveló que no tenían fondos y que no les servirían de nada, -reímos nuevamente- con nostalgia enfatizó que  tenía la esperanza de que fuéramos a almorzar con lo que a mí me pagarían.

El de educación física comentó que a él si le habían robado como ciento veinticinco quetzales, y ni modo, hay que echarle ganas, la ventaja fue que no se llevaron sus cigarros, los tres nos pusimos a fumar (la dueña no tiene ese vicio pero en ese momento lo hizo inconscientemente).

Ambos lamentaron el golpe que yo tenía en la nariz, sin embargo no se llevaron el alcohol y ella, me limpió, y ya casi no se notaba la inflamación, con lo de la espalda no había problema, no se veía mal, así que en ese momento todo era risa, y aquellos comentarios morbosos por habernos encontrado en paños menores en una situación incómoda.

Luego de revisar lo que me habían robado, me di cuenta que no tenía la cedula,    -eso sí me preocupaba-, nos dedicamos a buscar detenidamente para ver si la habían dejado tirada por ahí, ya que toda la ropa la habían dejado amontonada en un rincón.

Para mi sorpresa, la encontré junto a mi licencia, y entre la cédula estaban mis cheques y dinero, lo único que me robaron fueron ciento veinticinco quetzales que cargaba en la otra bolsa.

Todo fue risas, nuevamente, y la expresión: -cachimbeado pero con pisto-, nadie tenía deseos de almorzar, así que todos a la casa, me fui caminando a casa como zombi, imbuido en mis pensamientos, en lo vivido, en lo rico que es vivir, y reafirmó mi desprecio por las cosas materiales.

Algo que hay que resaltar es que yo cargaba la llave del carro, pero no andaba en carro, los ladrones al encontrarla, querían saber dónde estaba estacionado el mismo, nos maltrataron por esa cosa, al fin se convencieron de que en efecto solamente las llaves estaban, desde ese tiempo, jamás ando cargando cosas que no necesito.

Es una experiencia que muchos guatemaltecos hemos vivido, gracias a Dios en este caso, lo podemos contar, este país es el espacio donde nos toca vivir, así que a disfrutar los buenos momentos y nunca, nunca, haga de su espacio un infierno si lo que puede hacer es un paraíso, la vida es eso, vida, y mientras la tengamos, disfrutémosla, no al odio, si al amor, hay que ser feliz a pesar de las circunstancias.

 

 

 

 

 

 

 
 
 
YDNIS LEBAM SABAN AIJEM
Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez
Caminando por el mundo, reconstruyendo con mis ideas ese mundo, incomprendido, loco soñador, esperando el momento de poder completar la misión imposible de que las personas piensen y actúen por  sus semejantes, me he encontrado con el materialismo más puro, quizá por el medio donde Dios me ha colocado, quizá porque me gusta estar entre el materialismo, quizá porque acá debo de influir, no como el bueno, sino como el distractor, el irreverente, el inconforme, pero con la propuesta siempre.
Falsedad y más falsedad, apariencia y más apariencia, disfraces y más disfraces, eso somos en nuestras relaciones, sin embargo procuramos ser mejores, tratamos de acercarnos al yo superior, a ese ser que puede reconducir nuestras vidas, a ese ser que en nuestra pequeñez mental no podemos comprender, a ese ser que nos dio la vida pero que hacemos hasta lo imposible por destruirla y hacerla más amarga.
En ese recorrido se me cruza en el camino YDNIS cuya candidez, sencillez y vocación de servicio, cambia mi perspectiva de lo que es el ser, bella en todo sentido, rostro elaborado con paciencia por el dador de vida, inteligente y afable, un ser que ayuda a comprender que no todo está perdido, que su forma de ser ayuda a enfrentar los retos que la vida nos da, es ella LEBAM, lúcida, exquisita, bella, adorable, mujer, es el símbolo del SABAN, saludable, amable, bella, afectuosa, nítida, forma integral del AIJEM, afable, ingeniosa, juiciosa, excelentemente mujer.
Por seres así, el mundo se vuelve más pulcro y un lugar para admirar la creación de Dios.
 

 
 
EL SOL Y LA LLUVIA
Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez
Sin el agua las plantas no podrían seguir viviendo, sin el sol las plantas morirían, la naturaleza necesita del sol y la lluvia, pero en exceso el sol y la lluvia son capaces de terminar con la vida en la naturaleza, por eso son de respeto y se respetan mutuamente.
Observando la naturaleza, una tarde entre época seca y época lluviosa, conocidas como verano e invierno, la lucha entre el sol y la lluvia fue evidente, las nubes grises fueron creciendo y creciendo, tapando lentamente al sol, pero el sol se resistía a que sus rayos fueran bloqueados por las nubes cargadas de agua, listas para destaparse y provocar una lluvia enorme.
Los seres de la naturaleza disfrutando de esa lucha, tratando de adivinar quien ganaría en esa disputa, si la lluvia o el sol, se convirtió en un juego en el cielo, cada quién reclamando su espacio, hasta que la nube no se aguanto y empezó a dejar caer el agua, convirtiéndose en un aguacero, oscureciéndose el día, ocultando al sol, sin embargo el sol aguantó un momento y reclamo un espacio en el cielo para poder lanzar sus rayos de luz a la naturaleza, fue una lucha entre las gotas de agua y los rayos del sol.
Los habitantes de la naturaleza disfrutando de esa mezcla entre el agua y la luz, dándose cuenta que se producía un precioso arcoíris, pensando que la lucha entre el sol y la lluvia, lo único que hacia era convertir el cielo en un lienzo de colores, de todos los colores existentes en la naturaleza, afirmando que de la lucha solamente puede salir lo más lindo de cada uno de los luchadores.
El arcoíris no es más que la manifestación de la lucha entre la vida y la vida, entre el sol y la lluvia.
 
 

COSAS DEL IDIOMA
(Un poco de xincadas)
Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez
 
Ahora que el idioma ha cambiado tanto, es necesario hacer una recomposición cerebral para aceptar ciertas palabras que son construidas como consecuencia de una mezcla de idiomas, que más valdría haberlas hecho como amalgama para que se fundieran y pudieran parecer una palabra nueva, pero regularmente no es así y el idioma español en lugar de crecer y enriquecerse se ha ido degradando.
Si digo pudieran, se me quedan viendo como que soy un retrasado mental, y al unísono me ordenan: se dice pudiesen, guardo silencio y continúo:
Tuviera, ¡noooo!! se dice: tuviese, mmmm.
Quisiera, ¡noooo!, se dice: quisiese, mmmm.
Anduviera, ¡noooo!, se dice: anduviese, mmmmm.
Moviera, ¡nooo!, se dice: moviese, mmmmm.
Pudiera, ¡nooo!, se dice: pudiese, mmmm, necio el majujo.
Comiera, ¡nooo!, se dice: comiese, mmmm.
Hubiera, ¡noooo!, se dice: hubiese, mmmm.
Muriera, ¡nooo!, se dice: muriese, mmmmm.
Cubriera, ¡nooo!, se dice: cubriese, mmmm.
Perdiera, ¡nooo!, se dice: perdiese, mmmm.
¡P’al huevo! …….. y no que tanta alaraca con eso de la lengua materna…. Los léidos han de decir, -que vergüenza como se expresa ese…-, mayormente los titulados universitarios que lo único que han hecho en su vida es conseguir un título que los hace sentirse pavorreal, enseñando las bellas y grandes plumas, pero que, desplumado solamente es un pollito enclenque.
¡Donde diablos estará al que se le ocurrió semejante barbaridad, nos están metiendo el idioma de los curas o sacerdotes españoles!!
Ahora entiendo cuando el sacerdote le dice a la monja: -yo quisiese, si se pudiese-

A PRIMERA HORA
Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez
Dentro del desarrollo del trabajo que hay que hacer como consecuencia de la responsabilidad asumida para cumplir con las tareas para las que fui contratado, me llegó una solicitud de parte de las más altas autoridades, donde se supone está la flor y nata del conocimiento del sistema, desde sus causas hasta sus efectos, desde su abundancia hasta su escasez, dicho requerimiento cerró con la orden siguiente: lo requerido debe ser entregado a primera hora.
Para cuando comenzara a hacer lo que me pedían, pasé mucho tiempo meditando, filosofando, analizando, qué hora será a primera hora, para qué hora querrán esa información, la primera hora será al iniciar el nuevo día o será al levantarse, o será a la hora de ingreso al trabajo, total, ¿qué es “primera hora”?, me consumió bastante, de mi acervo hormonal.
Para ajuste de penas, cuando venía en la camioneta, un pasajero le reclamó al chofer por ir tan despacio, y el chofer le contestó, -para llegar temprano hay que salir a buena hora-, y otra vez, el cerebro me traiciona y vengo pensando qué hora será la buena hora, ¿será también la misma que la primera hora?
Para tener mayor claridad, le pregunté al inmediato superior, a qué hora llego para entregar el trabajo a primera hora, y me contestó: -a buena hora-.
Total que terminé el trabajo a buena hora para entregarlo a primera hora, sin saber cuál es la buena hora y que hora es cuando sea la primera hora.
De plano que me estoy volviendo loco y no me he dado cuenta, quizá le pongo coco a estas babosadas a primera hora.
 

 
EL SEÑOR GOBERNADOR
Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez
Diputado:
Sentado cabizbajo, el hombre está en la mesa, con la mirada perdida hacia abajo, como observando un punto fijo.
Esposa: (Su esposa está torteando, al observar a su esposo, interrumpe el torteado, se quita el delantal y se acerca lentamente, ya al frente de la mesa, pregunta)
¿Qué te pasa mi amor, porque te veo tan preocupado?
¿Tienes algún problema que resolver?
¿Por qué te ves tan mal?
Si tú eres padre de la patria, es decir diputado, ¿qué te podría preocupar?, te baboseaste a la gente, votó por vos y ahora estás en ese puesto donde no se trabaja, hay buenos trances y buen salario, ¿qué más querés?,  No entiendo ¿por qué vienes así?
Diputado:
Pues fíjate que si tengo un problema serio, serio, no sé cómo lo voy a solucionar pero, soy un hombre muy inteligente y le voy a encontrar la mejor solución, mmmm.
 Esposa:
Pero contame pue, soy tu mujer y a lo mejor te puedo ayudar con ese problema.
Diputado: (Se pone en pie y adopta una posición de muy intelectual)
Quéee mujer, esta situación si es compleja y de trascendencia para el departamento, para el pueblo, puedo decir que es de trascendencia nacional, y no creo que vos podas, si yo que estudié más que vos no le encuentro salida, mucho menos que vos que sos bastante bruta.
Esposa: (frunce la frente y adopta una posición de combate)
Tan poco me digás bruta, que gracias a mis contactos vos sos diputado, no te la llevés de muy inteligente, que vos por la pura misericordia de Dios caminas para adelante, asi que respétame o te puede llevar la gran diabla.
Diputado: (encoge los hombros y adopta una posición agresiva)
Tené un poco de cuidado,  te estás metiendo con un dignatario de la nación (saber qué será eso –piensa-), y no olvides que tengo poder y ahora puedo hacer lo que quiera, las leyes me amparan, tené cuidado sino quieres que te mande de regreso con tu mamá.
Respira profundo, con aire de poderoso, continúa diciendo:
Con poder y con pisto, cualquier traidita me puedo conseguir, así que tené cuidado; las cosas han cambiado y ahora soy poderoso.
Esposa: (toma aire y le responde).
Vos crees que ser diputado quita lo tonto, no papaíto no te la lleves de muy gallo porque podes salir trasquilado, y eso de traidita siempre has sido mañoso, viejo mañoso, y esas mujeres asi, que se juntan con un viejo como vos, lo único que buscan es pisto.
Respira profundo y con otros ánimos, continua:
De chulo te la llevas, los años no pasan por gusto, ahora de viejo solamente yo te aguanto, no porque seas diputado, sino porque tenemos nuestros tres hijos, tus hijos, pero eso tampoco hará que te aguante tu mala educación, tu torpeza y que me ofendas, así, que con cuidado cabrón; y…. ya no estemos peleando por babosadas porque los dos vamos a salir perdiendo.
Diputado: (adopta una posición humilde)
Tenés razón vos, nuestros hijos son lo más importante, pero no hagas que me enoje porque esto puede terminar mal; además nos conviene estár juntos porque vienen buenos negocios, ya vas a ver.
Esposa: (adopta una posición reconciliadora)
Está bien, pero no me hagás enojar porque yo lo único que quiero es ayudarte, ya ves vos en ese congreso entre esa jauría de mañosos y yo aquí echándote tu tortillita caliente para cuando regresés.
Así que mejor pensemos en los patojos antes de estar peliando por puras babosadas.
La esposa regresa a seguir torteando y el marido se encamina para la sala donde enciende la televisión y se pone a descansar, durmiéndose.
Al buen rato, la Esposa (con la mano en el hombro trata de despertar al marido)
Despertá, despertá, el almuerzo está servido,
Se sienta alrededor de la mesa, y comienzan a degustar los alimentos, se escucha, querés más fresco, más tortillas, más frijolitos colorados, más queso……
Esposa (en posición relajada)
Pues si vos, contame pues, qué es lo que te preocupa, soy tu esposa y quiero echarte una mano, decime pues.
Diputado (en tono enérgico)
Como fregás, pero te voy a contar, solamente para que te enterés, sé perfectamente que poco podes hacer, pero como tenes duda, ni modo, te voy a contar, acomodáte pues.
Suena el teléfono del diputado  (yo te regalaba todo, todo lo que me pedías, pero tú que me has dado, golpes en el corazón ……)
Diputado: Aló, ¿quién habla?,  ha si, disculpe señor presidente, no le reconocí la voz.
Presidente: Mire señor diputado, como va con el asunto?, recuérdese que hay mucha presión social y hay que correr o nos comen el mandado.
Diputado: (pone una cara de yo no fui)
Disculpas señor presidente, ando en eso, viera que no sé qué hacer, acá en mi casa ha sido fila de gente averiguando sobre el asunto, la verdad estoy preocupado.
Presidente: (en tono enérgico)
Pues píquele, si es que quiere que sea su gente la que sea nombrada, no olvide que ya anda en las redes sociales ese cuento de la convocatoria, andan diciendo que es paja lo que estamos haciendo y que estamos premiando a los diputados, por estar apoyándonos.
Diputado: (con cara de ahuevado, paseándose de un lado a otro)
Deme un tiempecito más señor presidente, espero contactar uno de los nuestros, ya séa que echó penca en la campaña o aporto plata para el proyecto, en cuanto lo tenga, le llamo.
 
 
Presidente:
Vaya pues, tiene hasta mañana al medio día, sino pues colocamos a alguien de lo que le llaman sociedad civil  para callarle al trompa a esos desgraciados que ya me están haciendo la vida de cuadritos, y en parte usted es culpable por lento e inoperante.
Diputado: (con voz entre cortada y cara angustiada)
Lo que usted mande señor presidente, saludos.
Diputado: (se sienta nuevamente en la mesa del comedor y se queda en silencio, balbuceando algunas malas palabras, jala una botella de ron, se sirve un trago, sigue en silencio).
Esposa: (sentada al frente)
Pues sí, me dijiste  que me ibas a contar, contáme pues, la curiosidad me mata.
Diputado: (respira profundamente, le da un sorbo al trago)
Pues fíjate que el señor presidente me delegó la responsabilidad de escoger al gobernador departamental y vos sabés que hay mucha gente que le lleva ganas al hueso.
El puesto tiene mucho poder político y económico, vos sabes cuanta gente handa de chucha con el pisto y no se puede escoger a cualquiera, tiene que ser alguien de confianza, que deje untada la mano y que sea discreto, realmente de confianza, y entre los políticos eso no hay.
Hay uno que le metió pisto a la campaña pero me da miedo nombrarlo porque es manos largas, es un pisadito que se roba todo y no ayuda en nada.
La verdad, no se que hacer, me siento entre la espada y la pared, el presidente me dio un plazo para darle el nombre de la persona escogida.
Esposa: (interrumpe)
Y estás seguro que el presidente va a respetar a quien vos escojas, o solamente es pantalla para que la gente crea que hay democracia, no crees que te esté baboseando, no olvides que el tipo también anda medio muerto de hambre y es chucho para el pisto y los bisnes; tené cuidado.
 
 
Diputado:
Hay vos siempre tan desconfiada, no te dije pues, que en lugar de ayudarme más dudas me metés, mejor cámbiate y vamos a pueblo a dar una vuelta y a lo mejor en eso se despeja la mente. –andá bañate y vamos-.
Esposa: (se quita el delantal, y se va al cuarto a arreglarse para ir al pueblo).
Vaya, esperame pues, salgo corriendito, y nos vamos; tal vez me compras unos trapos en el almacén de don Chuy.
Diputado: (sentado en el sillón de la sala ve salir a la esposa)
Púchica, vos que chula te mirás, como cambiás ya arregladita, de veras que tenes personalidad, estás de buen ver.
¿Vos qué  fue lo que estudiaste, ya se me olvidó, sos maestra verdad vos?
Esposa: (con aires de reina de belleza, replica)
Vas a hacer que me caiga de los tacones por estarme chuleando pero me agrada. Sobre lo que estudié, no te recordás pues…. que estuve en aquel colegio gacho y que resultó que no estaba autorizado, y me tuvieron que chafiar un título de secretaria comercial, pero todo está registrado correctamente, ahí colgado en la pared podés ver el diploma que me dieron.
Si querés me pones a mí de gobernadora, jajajajajaja, y decís que la participación de la mujer es importante y se respeta, jajajajajajajajaja.
Diputado: (observando a su mujer de arriba para abajo y de abajo para arriba)
Pues mala idea no es, si otros más chorriados han sido gobernadores, vos tenés personalidad y cuando la lengua se te suelta, fácil convencés a la gente.
Lo jodido es que rápidamente los periodistas estarían hablando de mí unas babosadas que no entiendo, nepotismo y otras charadas que no sé.
De veras, vos sabés ¿qué es nepotismo?
Esposa: (con aires de sabiduría le contesta):
El nepotismo es la preferencia que tienen funcionarios públicos para dar empleos a familiares o amigos, sin importar el mérito para ocupar el cargo.
 
Diputado: (con cara de admiración, contesta)
Púchica vos, qué palabras, hoy si te saltaste la tranca, no cabe duda que vos debés ser la gobernadora.
Además, vos no sos mi familiar, si no, no nos hubiéramos casado, ¿no crees?, así que esos periodistas ignorantes les puedo dar de su propia medicina.
Te voy a comprar unos trapos finos, zapatos, cartera y hasta un tu reloj nuevo, al llegar a la casa te los pones y veremos que pasa.
Esposa: (con engreimiento le responde)
Pues vonos pa´ la casa pues, y ahí platicamos más despacio.
Diputado: (ya en la casa se coloca en posición cómoda en la sala de la casa)
Mirá ponete los trapitos y alhajas, y me modelás jejejeje, para ver que planta tenés y decidimos si te conviene o no.
Esposa: (sale relumbrante, con vestido, anillos, aretes, reloj, tacones altos, y bien perfumada)
¿Qué te parece, doy la talla verdad?, ¿me vas a nombrar de gobernadora?, asi me pongo a leer periódicos y revistas para tener más casaca, ¿qué decís?
Diputado: (se pone en pie y emocionado)
No se diga más, vos sos la nueva gobernadora, ahorita llamo al presidente para informarle que ya se solucionó la situación, aunque no te conoce, va a aceptar te lo aseguro.
Toma el teléfono y llama:
Aló, aló, señor presidente.
Presidente:
¿Quién llama?
Diputado: (en posición de pavo real)
Soy yo, el diputado de Cola de ojo, ya se recordó de mí?
Presidente:
Ah, sí, qué noticias me tiene?
Diputado: (en tono relajado)
Ya tengo a la persona ideal para el puesto de gobernador, solamente que va a ser gobernadora, es una mujer estudiada, con experiencia, leal al partido y además trabajó duro en la campaña.
Presidente:
Me parece bien darle oportunidad a las mujeres, fue nuestro ofrecimiento en campaña y si usted la recomienda, pues ella tendrá que ser, solamente hay que disfrazar las cosas, enviando otras tres propuestas para que la gente no crea que fue a dedo la escogencia, sino por el perfil de la señora. Es bueno que su propuesta venga respaldada por una carta de algún comité, usted sabe, ingénieselas para que nadie repare en su nombramiento.
Diputado. ( en tono relajado)
Pues ya sabe señor presidente, mañana mismo le llevo los papéles y espero el nombramiento lo más pronto posible.
Presidente:
De acuerdo hay me lo envía, y la nombramos inmediatamente.
Diputado (cuelga el teléfono y brinca de la alegría)
Mujer, mujer, ya sos gobernadora, logramos lo que queríamos, así que ponete las pilas y lee cualquier babosada para que la gente crea que sos cabrona, invéntate títulos, sino pues hablaré con un mi cuate que tiene conectes en las universidades y te compro uno, y cuando no sepás que decir frente a los periodistas decí: Oquey, consultaré con mis asesores.