miércoles, 23 de octubre de 2024

 

REFLEXIONES SOBRIAS

Nos dejamos envolver por el consumismo creyendo que el tener es la llave de la felicidad, la lucha diaria es tener, tener y mantener, conquistar lo que el estímulo nos demande, nos hicieron creer que eso es autoestima, ésta se mide en términos de comparación de quien tiene lo que desea, ya que cuando no se tiene lo material se cae en depresión y como consecuencia la auto estima se viene al suelo, por eso es mejor la autocompasión, la autocompasión nos lleva a nuestro interior, a la sustancia de nuestro ser, no hay que estar pendiente de los demás, hay que ser autocompasivos para dar lo mejor de nosotros a los demás, siempre en función del deber ser, y no del tener.

La autocompasión ayuda a no juzgar a los demás, a tratar de no vivir vidas ajenas, sino a concentrarnos en nuestro propio ser, lo más importante para vivir es nuestro ser para que nuestro hacer sea en función del servir.

Ser inteligente emocionalmente implica estar consciente de sí mismo, comprenderse y ser amable consigo mismo, benevolente ante errores y fallos que ineludiblemente vamos a cometer, debemos ser capaces de calmar el sufrimiento sin llegar al autocastigo.

En la misma proporción que actuamos en contra de nosotros mismos en esa proporción trataríamos a los demás, es por ello que cuando estamos viviendo momentos difíciles  (económica o emocionalmente) nos tornamos poco amigables y muchas veces agresivos ante el prójimo.

Ser autocompasivos no implica tener lástima de sí mismos, implica saber vivir en la adversidad y proyectar una vida mejor y más saludable.

Es prioritario desarrollar la capacidad para resolver problemas, fortalecer el carácter para tomar decisiones y la lucidez para afrontar las consecuencias de las decisiones tomadas, estas competencias ayudan al ser humando en la tarea de sobrevivir.

Evite la dependencia afectiva, si se bloquea emocionalmente se anula intelectualmente, el razonamiento negativo construye escenarios de desgracias que talvez nunca sucedan.

Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez

23 de octubre de 2024 11:36

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