El gallo y la lombriz
Escrito por Julio Arnoldo Roldán Martínez
El gallo, muy temprano orienta a la luna para que se
esconda y le de paso a la brillantez del sol, su kikiriki es la señal que Dios
nos ha dado otro día más, que tenemos la oportunidad de ser mejores que ayer.
Se baja del palo, con la esperanza que su ama, le
tenga preparado el suculento maíz, para luego salir al campo a cuidar sus
gallinas.
Rascando, rascando y rascando la tierra se mantiene el
gallo, con la esperanza de encontrar algún insecto que le sepa a manjar y
complemente su desayuno de maíz y vegetales.
El gallo se siente muy feliz escarbando la tierra,
hace un hoyo de regular tamaño donde se junta tierra suelta, luego, aletea
entre el polvo desbordando alegría, este acto se convierte en su baño matutino.
Rascando fuertemente en un lugar húmedo, observa que
algo se mueve y se resiste a salir, se le hace agua el pico al ver que es una
lombriz, es su platillo favorito, pero no la logra sacar, de repente la lombriz
saca la cabeza y en forma desafiante se queda viendo fijamente a los ojos del
gallo.
El gallo le pregunta: - ¿por qué me miras así, no me
intimidas?, te voy a comer-
La lombriz, responde: -¡¡No me vas a comer, tengo
mucho que hacer por la naturaleza y tú no eres quién para detenerme!!!, ¿acaso
no sabes que yo contribuyo para que se coseche el maíz con que te alimenta tu
ama? -
El gallo sorprendido no sabe que decir, se queda
quieto ante aquellas palabras, y se puso a pensar en las miles de lombrices que
se ha comido, la conciencia lo está traicionando, pero toma valor y
pregunta: - ¿cómo contribuyes a que se
coseche el maíz? -
Con tono de orgullo, la lombriz le explica: - pues
mientras excavamos, hacemos túneles en la tierra, bajo el terreno, nos
alimentamos de las partículas del suelo, consumimos cualquier materia orgánica
y con nuestra digestión, la transformamos en composta y nutrientes que sirven a
las plantas, nuestro estiércol es puro abono orgánico que sirve a todas las
plantas, para que den flores y frutos, además oxigenamos los terrenos-.
El gallo se quedó con el pico abierto, no supo más qué
decir, se regresó cabizbajo al gallinero y les contó la lección recibida, las
gallinas no paraban de reír, jajajaja, pero también se quedaron pensando en lo
sucedido, estaban dispuestas a investigar sobre el tema.
Todos los insectos tienen una función para el
equilibrio de la naturaleza tienen una función especial, no los destruyas ni
los mates, son nuestros aliados para que haya comida
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